La Herencia, Un Legado de Amor

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En una próspera hacienda aguacatera llamada “Santa Catalina”, crecieron los cinco hijos de Catalina Arango y de Don Severiano del Monte: Juan, Pedro, Mateo, Simón y Lucas.

Los cinco hermanos Del Monte fueron adoptados, pues Catalina Arango, no podía tener hijos. Don Severiano, que siempre tuvo el deseo de tener descendientes varones, accedió a la adopción. Juan fue el mayor orgullo de su padre. Severiano, vio en él, al digno sucesor de su legado y no le importaba mostrar su preferencia por encima de sus hermanos, en especial de Pedro, generando entre ellos una gran rivalidad.

Simón ha sido el más apegado a su madre, guardando un resentimiento a Severiano por sus infidelidades. Mateo, el más relajado de los hermanos, tiene un problema de adicción al alcohol, que se irá acentuando por un amor imposible.

Lucas, el menor de los Del Monte, es un joven influencer que disfruta mostrarles a sus seguidores la vida en el campo, además, vivirá una experiencia que le marcará la vida.

Nuestra historia inicia cuando Don Severiano reúne a sus hijos en la empresa Del Monte para comunicarles que Juan será el nuevo presidente de la empresa. Esto causa reacciones encontradas en los hijos Del Monte, especialmente en Pedro, el único hermano de sangre de Juan, quien expresa su disgusto de manera tajante ante la decisión del padre.

Paralelamente, en la Ciudad de México, la única hija sanguínea de Severiano, Sara Del Monte, lucha por abrirse camino en un mundo de hombres. Es hija de Déborah Portillo, mujer ambiciosa y manipuladora, que fue una de las amantes de Don Severiano. Sara ha crecido al margen de la familia Del Monte creyendo que su padre nunca se interesó por ella, pues lo único que tiene de él, es el apellido.

Mientras tanto en la hacienda, con la felicidad de ser el nuevo presidente de la empresa, Juan decide formalizar su compromiso con Julieta Millán, con la que lleva una relación de más de 10 años. Julieta esconde un gran secreto: mantuvo una relación con Mateo Del Monte. Para Mateo, Julieta es el amor de su vida, pero la prometida de Juan le hizo jurar que guardaría el secreto de lo que pasó entre ellos.

Sorpresivamente, Severiano sufre un terrible accidente en el que pierde la vida. Simón, que viajaba con él, logra salir ileso, pero cargará con la culpa de la muerte de su padre.

El día de la lectura del testamento de Don Severiano, llega Sara Del Monte, presentándose como la única hija biológica de Severiano, dispuesta a quedarse con La Herencia.

La llegada de Sara provoca el rechazo de los hermanos, pero logrará la atención de Juan, quien no podrá evitar ver en ella todas las cualidades que la envisten. El amor entre Juan y Sara es algo que surge a pesar de ellos mismos, pero la avaricia y la ambición de Pedro no se las pondrán nada fácil, aunado al resentimiento de Julieta, quien caerá en una espiral de celos que amenazará la realización de amor entre Sara y Juan.

Todo se complicará más, porque el testamento cuenta con una cláusula de condición suspensiva que obliga a los seis hermanos a vivir juntos durante un año en la Hacienda Santa Catalina, o de lo contrario, perderán La Herencia.

La Herencia vendrá a desenterrar el pasado y confrontar a Sara con los hermanos Del Monte, quienes defenderán la tierra que los formó como personas de bien, despertando en ellos sentimientos y acciones que jamás imaginaron experimentar.